Alegrémonos hoy con la festividad de san Lorenzo, quien se entregó al servicio de los pobres de la Iglesia, mereció sufrir el martirio y reina gloriosamente con Cristo.
Se dice "Gloria".
Oremos:
Al que da de buena gana lo ama Dios
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos: Recuerden que el que poco siembra, cosecha poco, y el que mucho siembra, cosecha mucho. Cada cual dé lo que su corazón le diga y no de mala gana ni por compromiso, pues Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para colmarlos de toda clase de favores, a fin de que, teniendo siempre todo lo necesario, puedan participar generosamente en toda obra buena. Como dice la Escritura: "Repartió a manos llenas a los pobres; su justicia permanece eternamente".
Del salmo 11
Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre.
No temerán malas noticias, puesto que en el Señor viven confiados. Firme está y en paz su corazón, pues vencidos verán a sus contrarios.
Al pobre san limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria.
Aleluya, aleluya.
El que me sirve será honrado por mi Padre
Lectura del santo evangelio según san Juan
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
Acepta, Señor, los dones que te presentamos al celebrar al diácono san Lorenzo y haz que este sacrificio eucarístico ayude a nuestra salvación.
Los apóstoles, cimientos de la Iglesia y testigos de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor. Porque cimentaste tu Iglesia sobre la roca de los Apóstoles, para que ella fuera en el mundo signo permanente de tu santidad y anunciara a los hombres, tu mensaje de salvación.
El que quiera servirme, que me diga, dice el Señor, y donde yo estoy, allí estará mi servidor.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios nuestro, que hiciste resplandecer al diácono san Lorenzo por su fidelidad al servicio de los demás y su glorioso martirio, concédenos, por su intercesión, amar a Cristo como él lo amó y servirlo en los hermanos.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.Primera Lectura
9, 6-10
Dios, que proporciona semilla al sembrador y le da pan para comer, les proporcionará a ustedes una cosecha abundante y multiplicará los frutos de su justicia.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta
Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta
Dichoso el hombre honrado, que se compadece y prestaAclamación antes del Evangelio
El que me siga no caminará en la oscuridad, y tendrá la luz de la vida, dice el Señor.
Aleluya, aleluya.Evangelio
12, 24-26
"Yo les aseguro que si el grano de trigo sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, asegura para la vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por eso,
con todos los ángeles y llenos de profunda devoción, te alabamos ahora y siempre, diciendo:
[Misa]Antífona de la Comunión